viernes, 30 de mayo de 2025

Bitácora 10

Dije que iba a ir a un seminario, y si bien puede que suceda, no estoy 100% con certeza de que aterrizaré ahí. 

Hoy agendé una cita con el vicario zonal de la zona norte del arzobispado de Santiago. Le hablaré de mi misión de fundar una congregación de laicos militantes. Con su permiso puedo ir a las escuelas católicas y hacer propaganda para atraer adeptos.

Estoy pensando en pedir ayuda a las fuerzas armadas de Chile también, para que me ayuden con la logística de alimentar, vestir, bañar, cobijar, y albergar a cuantos jóvenes tenga bajo mis alas. A cambio, nosotros le damos un regimiento de soldados.

Podría incluso hablar con la municipalidad de mi comuna para que nos presten el parque de las palmeras como lugar para entrenar a nuestros adeptos.

Mi cita para entrevistarme con el vicario será el martes a las 5 creo, igual deberían de mandarme un correo para confirmar la hora, espero que hayan escrito mi correo correctamente, bueno, si no recibo correo pidiendo confirmar la hora yo mismo les mandaré un correo pidiendo la confirmación.

Esta es la cruz que quiero cargar, la de ser un abba, o padre espiritual para la juventud. Quiero darle un espacio en mi tripulación para todos los jóvenes abandonados de Dios.

Tengo que esperar ahora al martes, hasta entonces asistiré al servicio novus ordo de mi comuna, pero no comulgaré. 

Cuando tenga mis seguidores le pediré a la CMRI que nos mande un capellán y ahí si podré comulgar.

Como dije, sigo creyendo en lo que propone el Sedevacantismo, pero voy a simplemente finjir que me convertí al novus ordo para poder tener acceso a las escuelas y poder salvar almas. 

Lo que veo más imposible ahora es conseguir la ayuda del ejército, tal vez hayan leyes que prohíban armar un grupo paramilitar, o tal vez no, no lo sé, Dios sabrá.

Armar este grupo es mi sueño, un sueño que puede parecer imposible, pero nada es imposible si Dios nos apoya... Y aunque Dios no nos apoye, los sueños de los hombres nunca mueren.