Está lloviendo mientras escribo esto, en momentos como este soy realmente feliz, y encuentro la dulce ataraxia, mi alma está segura, me siento bien.
Pakistán ha entrado en conflicto bélico con India, espero que ocurra una escalada armamentística pronto, entre esos dos países se puede ir un tercio de la humanidad fácilmente. Si no falta ahora que Taiwan sea atacado, y falta ver si Rusia también se mete a la escalada armamentística.
No tengo nada que reportar, mi emprendimiento de mochi fracasó terriblemente, mis sueños de ir a Japón están en la basura, nunca iba a poder irme de aquí, estaba soñando despierto. Yo no puedo vivir solo siquiera, ¿cómo iba a irme al otro lado del mundo cuando no puedo mantenerme a mi mismo?
Me aumentaron la dosis de olanzapina y fluxetina, tal vez por eso me siento mejor, la fármaco-terapia funciona.
No sé qué hacer con mi vida, estoy vacío de propósito, escribí un tratado de teodicea en donde puse mis mejores esfuerzos, lo tengo pero, ¿qué he ganado? Nada realmente.
Mi vida es vacía, y lo único que me da propósito es la latría, la adoración al Dios Triuno, el único Dios real que sé que existe.
Me siento desesperado, estoy cansado maestro, cansado de que me muevan los vientos mundanos, por eso he puesto mi confianza en Dios piedra inamovible, incontrovertible, perfecta y verdadera realidad objetiva y última verdad suprema e irrevocable. Que nos amó de forma irrenunciable, y nos mantiene felices, contentados con poco, porque en el poco he sido fiel, seré constituido a mucho.
He sido fiel a la latría, he adorado como corresponde, he hecho lo que es correcto en todos los días que Dios me dio para hacerlo.
La Voluntad de Dios me ha enseñado, la he seguido en todo momento, haciendo siempre lo que ella quería y no lo que yo buscaba, me he hallado en libertad siguiéndola como esclavo. Oí lejos la voz del Señor que me llamaba y le respondí, dándole mi ser completo al Deus Involutus, he puesto en sus manos mis elementos constituyentes, mi ser en su totalidad fue entregado a Dios por las manos de su madre, nuestra Madre.
¿Qué más puedo decir o hacer o pensar? Nada realmente. La vida es un vacío transitorio desde cuando empiezo a existir hasta cuando cese de vivir, mi fin está en el Cielo, que es algo creado...
¿Y ahora qué mandará Dios? Cuando el humo de la capilla sistina sea albo, ¿qué nuevo antipapa se parará a la muchedumbre embrutecida? Solo sé que babilonia será destruida, y nosotros, los católicos apostólicos y babilonios, estaremos contentos.