Hoy asistí a un "servicio" evangelico. La opinión de redeemed Zoomer sobre el evangelicalismo es totalmente acertada. Son un grupo que ha sustraído del mensaje de Jesús todo misterio, toda solemnidad, todo respeto y concepto mismo de jerarquía. A ellos los padres del anticoncilio vaticano ii miraron para aprender, y son el caldo de cultivo para cuanta idiotez sentimentalista indigna de seres racionales inventan y asocian a la religión de Jesús.
Cuando llegué uno de los "pastores" me dijo "bienvenido a la casa de tu padre", pero la casa de mi Padre no es una casa de fiesta, porque Dios es rey y su reino no es un jolgorio donde se escucha una constante verborrea de homilética empalagosa, no, la casa de Dios tiene que ser un lugar de calma y tranquilidad, este afán carismático de tener que "sentir" el "servicio" abre a los miembros de esta fiesta a un constante bullicio espiritual.
Para el evangelico el mensaje de cristo se cifra en una liberación traumatica por medio del sacrificio sustitutorio de Jesús, es el mensaje del evangelio sí, pero de un evangelio que fue degollado y todas sus tripas destripadas, es un mensaje raquítico sin carne, sin enjundia sacramental, vacío de todo significado real y puesto al servicio de los sentimientos humanos.
En definitiva, no iré nunca de nuevo a uno de esos lugares. No entiendo como es que mi hermana, mujer tan lista, ha caído por el sentimentalismo de ese lugar al que difícilmente puedo denominar como templo. Tenían una replica del arca de la alianza en su púlpito, igual que las sinagogas (de satanás)! el pastor aprovecho de tirar un strawman de los catolicos, el típico de que adoramos a los santos cuando eso es falso, pero que puedo esperar de un descerebrado "pastor" que de seguro su unica calificación para empezar su apostolado fue que se le ocurrió agarrar una biblia un día, así cualquiera.
Vi como mi prima cerraba los ojos y se dejaba llevar y hablaba y hablaba, eso es lo que hacían todos, se dejaban llevar por los aires del momento, hablando con una hilación paupérrima, reventando en "gloria a dios" y gritando "amen!" cada tanto como si fuera la mismísima feria. Hacen algo malo? No, pero no puedo decir que hacen algo bueno.