Estoy en la vigilia de Pentecostés, y estoy que me muero por la cursilería presente. Francamente no me sorprende que la iglesia sea puras mujeres octogenarias si solo a ellas le gusta toda éstas cosas tan femeninas.
Cero solemnidad, cero respeto, cero religiosidad, mundano a más no poder.
Y yo que quería irme a evangelizar a Japón, aquí ya tengo un grupo que necesita el evangelio urgentemente.
Comparado con el servicio pentecostal al que asistí no está tan distante, tiene eso si una capa de catolicismo que es totalmente vestigial.
Aquí se están aplaudiendo incluso, aplaudiendo, APLAUSOS... Cero respeto.
Ya terminó, fue horrible.
Algo que he notado bastante es que se adhieren a la "teología del comedor", porque le están dando bocadillos a todos. Para ellos esto simplemente es una cena comunal.
Me peleé con uno de los 'presbíteros' inevitablemente. Bueno mañana a las 7pm hablaré con el párroco para que me haga la carta de recomendación al seminario. Veamos cómo se desarrolla la situación.